jueves, 10 de diciembre de 2009

RUE DES BOULETS, RUE DE MONTREUIL

*
De los escasos datos
que el devenir mantiene
como una simple anécdota confusa
apenas recupero algún detalle
de aquella primavera.
Tal vez el verde oscuro de los árboles;
la espera casi inútil
junto a una carretera nacional
que hubimos de dejar
al norte de Poitiers,
y la estación vacía,
o el crepúsculo lánguido
de un domingo francés
de por sí desolado
y provinciano.
Casi apenas escucho
las gotas de la lluvia cotidiana,
el discurrir del tren,
nuestras palabras
camino de un París
de gris amanecida.

De entre las pocas cosas
que me quedan
apenas ya recuerdo
ciertos días oscuros
en calles invisibles,
cierto amor inexperto,
del todo ciego
y preso de sí mismo
en la pálida luz
de un viejo apartamento parisino.
Apenas reconstruyo sensaciones
-el perfume del metro, por ejemplo-
secuencias incompletas
de una historia pretérita y pareja
que transcurrió viajando
a nuestro lado
como una bella y torpe compañera.




Julián Borao