jueves, 10 de diciembre de 2009

PUDIERA SER

*
Pudiera ser, tal vez pudiera ser
que llegara el otoño, tras un verano intenso,
y una mano desnuda construyese
el detalle que la emoción ansía
y un corazón hablara
fecundando las sedas de las hojas
como en una canción que acompasara
el ritmo de la tierra.

¡Oh detalles inmensos de goces diminutos!

Y así, como algo estremecido,
llegáramos airados
a la esencia de nuevas claridades
que fueran el reposo
de tantas experiencias y fatigas.

Porque pudiera ser
que no bastaran ya las horas de la vida,
que la ceguera ingenua
de cada intromisión en la torpeza
fuera el pesado lastre que nos queda
cuando recomponemos esos pactos
que hacemos con la historia
de todo el sufrimiento que hubimos de vivir.

¡Oh imágenes absurdas del dolor!

Y sin embargo el cieno templa nuestros cuerpos,
se impregna en cada poro
como un fiero invasor,
se vuelve compañero indispensable
de la rutina incómoda y paciente
de todos los instantes cotidianos.

Aleja esa invasión,
describe audacias, repara en los cuidados
de lo que has de saldar, bebe tu suerte.

Pero no te recojas,
no cierres la sonrisa,
vuelve a posar tus manos generosas
en los hombros del mundo,
anhela, sí, este otoño que ahora se avecina,
porque pudiera ser
que no hubiera lugar para nuevas promesas
si torpemente miras a otro lado,
que no pudiera haber más esperanza
dejándote llevar por esa desgraciada indiferencia
que no atiende zozobras
y desprecia el susurro
que tu latido siente cuando lo necesitas
escarbando penumbras en tu emoción vacía.




Julián Borao

2 comentarios:

Isabel dijo...

Todo se explica con la palabra, hasta el dolor, es necesario hacerlo, como igual de necesario no dejar de levantarse y volver a sonreír, un poema de adentro afuera, necesitamos reencontrarnos, con los otoños y con las primaveras también.

Un abrazo y gracias.

Julián Borao dijo...

Gracias a ti, Isabel, por tu acertado comentario que comparto totalmente. Siempre hay algo más allá, algo que, a pesar de los otoños, pudiera ser que se cumpliese (aunque tan sólo se cumpla en la esperanza de ser).
Un fuerte abrazo.
Julián